Hay historias que empiezan sin que una se dé cuenta. La mía nació un día cualquiera, en la mesa de la cocina, haciendo pulseras con mis hijas. Yo no sabía nada, no lo había planeado… y sin embargo, ahí estaba el comienzo de Muna.A veces la vida te habla bajito, disfrazada de momentos simples.Y si te permites decir que sí, incluso sin entender por qué, algo dentro de ti se abre.

Hoy miro atrás y siento gratitud por ese instante tan pequeño que cambió todo. Muna nació de mis hijas, de un sí torpe y honesto…y del descubrimiento de un camino que no sabía que estaba buscando.